Economía
Banquero de Wall Street y exasesor de Bush: quién es Kevin Warsh, el elegido de Trump para presidir la FED
El especialista en políticas públicas y asesor financiero propuesto por el presidente estadounidense jurará en su nuevo puesto en los próximos días. Su trayectoria y las pistas que dio sobre cómo puede ser su mandato al frente de un organismo con incidencia en las finanzas mundiales.
Kevin Warsh jurará como nuevo presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, también conocida como Fed, en los próximos días. El nuevo titular fue propuesto por Donald Trumpy consiguió que el Senado aprobara su nominación el 13 de mayo, solo dos jornadas antes de que venciera el mandato de Jerome Powell, que dejará el cargo tras ocho años.
La nominación por parte del presidente republicano llega luego de numerosas críticas de Trump contra Powell, a quien él mismo propuso durante su mandato anterior. El principal reclamo del mandatario era que la Fed debió bajar las tasas de interés más rápido para estimular la economía.
Sin embargo, el organismo no cedió a las presiones y desde la llegada del republicano a la Casa Blanca solo realizó tres recortes de 25 puntos básicos cada uno, que llevaron el rango de rendimientos del 4,25%-4,50% al 3,50%-3,75%. El estallido de la guerra en Medio Oriente diluyó las expectativa de nuevas bajas antes de fin de año.
En ese contexto llega Warsh a la presidencia de la Fed, en la que buscará mantener la independencia al tiempo que cuida su relación con Trump. De acuerdo con las declaraciones públicas del nuevo funcionario, en Aurum Valores destacaron que hubo pocas menciones a la tasa de interés.
Por el contrario, Warsh se centró en criticar la acumulación de títulos del Tesoro (en pos de proveer liquidez a la economía) por parte de la Fed. En esa lína, apunta a una reducción de esas tenencias, es decir, a absorber dólares. Esa política, dijeron en Aurum, podría implicar una revaluación del dólar. No obstante, la venta de bonos también podría hacer subir las tasas de interés, lo opuesto al pedido de Trump.
Durante las audiencias que tuvo ante el Senado, el abogado y especialista en finanzas dejó algunas definiciones sobre cómo podría ser su mandato.
“Reafirmó la prioridad de la estabilidad de precios, sostuvo que la inflación responde a decisiones de política y planteó la necesidad de acotar el mandato (de la Fed), evitando desvíos hacia agendas no monetarias. Evitó comprometerse con recortes de tasas en el corto plazo, aunque destacó el potencial desinflacionario de la tecnología y propuso un menor balance y cambios en la comunicación”, resumió la consultora local Outlier.
El impacto de la tasa de la Fed en la Argentina
Para la Argentina, que está cada vez más integrada al mercado financiero global, la política de tasas de la Fed es relevante por al menos dos motivos. En primer lugar, porque el rendimiento de los bonos estadounidenses es la base para el cálculo de riesgo país: si la Reserva Federal lo recorta, el indicador argentino bajará y permitirá al país financiarse internacionalmente a una tasa más baja.
En segunda instancia, la tasa de los títulos de Estados Unidos y su comparación con los de otros países define hacia dónde van los flujos de inversión internacionales. Si los bonos estadounidenses pagan poco, los inversores buscan mayores tasas en activos menos seguros y allí la deuda argentina puede verse beneficiada.
Warsh, un viejo conocido de Wall Street
No es la primera vez que Warsh desembarca en la función pública. Ya fue miembro de la junta de gobernadores de la Fed entre 2006 y 2011. Es decir, que formó parte del órgano que define la política monetaria de Estados Unidos, que tiene impacto a nivel mundial.
Además, fue asesor de George W. Bush durante su presidencia. En particular, en temas vinculados al mercado financiero, la banca y los seguros, gracias a su experiencia previa como vicepresidente y director ejecutivo en Morgan Stanley.
Nacido en Albany, Nueva York, Warsh estudió políticas públicas, con especialización en economía y estadística, en la Universidad de Stanford. Luego ingresó en la Facultad de Derecho de Harvard, donde centró sus estudios en la intersección entre derecho, economía y política regulatoria, y se doctoró en Derecho en 1995.
También cursó estudios de economía de mercado y mercados de capitales de deuda en la Escuela de Negocios de Harvard y en la Escuela de Administración Sloan del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Antes de ingresar en la función pública, trabajó como asesor en Morgan Stanley entre 1995 y 2002. Allí fue consultor de empresas de diversos sectores, colaboró en la estructuración transacciones en los mercados de capitales y facilitó la financiación mediante bonos y acciones.
Últimamente, se desempeñaba como investigador en la Institución Hoover de la Universidad de Stanford y profesor en su escuela de negocios. Además, asesoraba a varias empresas y formaba parte del consejo de administración de United Parcel Service.