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Buscan el destino final de U$S3000 millones que pasaron por las casas de cambio de Migueles y Piccirillo
La Justicia sigue adelante con su investigación, que ahora se centra sobre teléfonos y pendrives secuestrados en allanamientos. La pesquisa apunta a determinar quiénes retiraban las divisas en efectivo y si parte de los fondos terminó en el mercado blue o en la compra de bienes de lujo.
La Justicia profundiza la investigación sobre el circuito de dólares oficiales que involucra a casas de cambio vinculadas a Martín Migueles, Elías Piccirillo y Francisco Hauque, y ahora busca reconstruir el destino final de más de unos US$3000 millones que habrían circulado sin trazabilidad entre 2021 y 2023.
En la causa los investigadores sospechan que parte de las operaciones entre las agencias cambiarias de los personajes involucrados pudo haber sido simulada y que, en rigor, el dinero “desaparecía” cuando los dólares eran retirados en efectivo por ventanilla bancaria.
El expediente está a cargo del fiscal Franco Picardi y analiza maniobras realizadas durante el gobierno de Alberto Fernández, en un contexto de fuertes restricciones cambiarias y cupos para la compra de divisas.
Según fuentes vinculadas a la investigación, la fiscalía profundizó ahora una nueva línea de análisis: determinar si las personas humanas que retiraban el dinero en efectivo actuaban como simples “mulas” financieras o como posibles testaferros encargados de recibir y redistribuir los fondos.
Está en la mira unos 3000 millones de dólares que habrían sido comprados por las casas de cambio a al menos cuatro entidades bancarias y que habrían terminado en el mercado blue, obteniendo una ganancias exorbitante.
En ese marco, los investigadores avanzarán sobre nuevos dispositivos electrónicos secuestrados en allanamientos. Entre ellos figuran el teléfono de Jorge Blanco, señalado como dueño del banco Su Crédito, además de pendrives encontrados en la vivienda de Valeria Fabiana Fernández, auditora externa del Banco Central que aparece mencionada en distintos tramos del expediente.
También será peritado el celular de un hombre apodado “Pipo” e identificado como Ezequiel Caputo, quien, según la pesquisa, habría realizado movimientos de dinero junto a Migueles.
La sospecha principal de la Justicia es que parte de las operaciones registradas entre las propias casas de cambio no habrían existido realmente. Los investigadores creen que algunas ventas de dólares entre agencias pudieron haber sido informadas de manera ficticia para justificar movimientos de fondos que, en realidad, ya habían salido del circuito formal cuando el efectivo era retirado del banco.
Los documentos incorporados a la causa describen un mecanismo repetido: el Banco Central canalizaba dólares oficiales hacia entidades bancarias, esos bancos vendían las divisas a casas de cambio y luego aparecían transferencias entre operadores cambiarios, algo prohibido por la normativa vigente. Después de eso, los dólares eran retirados en efectivo y el dinero perdía toda trazabilidad bancaria.
Uno de los casos bajo análisis es el de Mega Latina S.A. Según informes oficiales, la firma compró US$327 millones a entidades bancarias. Parte de esa operatoria quedó bajo sospecha porque la empresa retiró los dólares en efectivo y posteriormente informó haber vendido cerca del 70% a otra casa de cambio, Gallo Cambio S.A.
Los sumarios del Banco Central fueron explícitos sobre esa práctica. “Se verificó que los dólares adquiridos fueron retirados haciendo perder su trazabilidad bancaria e informaron haber sido vendidos en efectivo a otros operadores de cambio”, señalaron los informes agregados al expediente.
La trazabilidad se pierde a partir de que las casas de cambio los retiros. En rigor, los bancos dicen tener garantizada esa trazabilidad. Incluso afirman que cada día se informaba al Banco Central sobre la cantidad total de dinero retirado en efectivo por las casas de cambio.
Otro de los focos está puesto sobre Concordia Inversiones SRL. De acuerdo con la documentación oficial, la firma transfirió US$ 9,8 millones a 53 personas humanas entre febrero y abril de 2023 bajo el concepto de “supuestos préstamos de dinero”. Sin embargo, la Justicia detectó que los fondos eran retirados inmediatamente en efectivo, lo que impedía reconstruir el recorrido posterior de las divisas.
Los investigadores creen que parte de ese dinero pudo haber terminado en el mercado informal a través del denominado “rulito”, aprovechando la diferencia entre el dólar oficial y el blue. En audios incorporados a la causa, Hauque llegó a afirmar que había ganado “mucha plata con el rulito”.
La investigación también intenta determinar si parte de esos fondos fue utilizada para adquirir bienes de alto valor, como autos de alta gama, motos de colección o aeronaves de lujo.