Deportes
El futuro de Scaloni en la Selección: las tres razones que ponen en duda su continuidad
La Selección argentina atraviesa el momento de mayor incertidumbre de los últimos ocho años. Después de la derrota ante España en la final del Mundial 2026, Lionel Scaloni dejó abierta la posibilidad de no continuar en el cargo y el escenario actual parece anticipar el final de ciclo cuando venza el contrato del entrenador a fin de año.
Scaloni le manifestó al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, que está “muy cansado” y evalúa no seguir al frente de la Albiceleste. Su contrato vence el 30 de diciembre de 2026 y, ahora el máximo dirigente intenta convencerlo para que continúe.
La duda del entrenador no surgen de un análisis en caliente. Después de perder la final, Scaloni explicó que necesitaba tiempo para pensar y habló del desafío que implica volver a construir un grupo después de tantos años de éxitos.
“Siento la necesidad de pensar, porque ya no sé si se va a poder hacer algo tan grande como esto”, había dicho el entrenador. También reconoció que para seguir era necesario “resetearse” y volver a formar un grupo, algo que consideró muy difícil de repetir.
La salida de Messi y el desgaste del ciclo
El escenario cambió todavía más después del anuncio de Lionel Messi, quien decidió retirarse de la Selección argentina. La salida del capitán marca el final de una etapa que tuvo como principales logros la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022, la Copa América 2024 y la llegada a otra final mundialista en 2026.
Pero Messi no es el único referente dijo adiós. También lo hizo Nicolás Otamendi, a la vez que Leandro Paredes puso en duda su continuidad por las mismas razones, que se suman a la dura sanción de 10 partidos que le aplicó la FIFA. También existen interrogantes alrededor de Emiliano “Dibu” Martínez y Rodrigo De Paul. La Selección tendrá que afrontar un recambio importante, con nuevos referentes y sin varias de las figuras que acompañaron a Scaloni durante la etapa más exitosa del equipo.
Y en ese proceso aparece otro problema: el cuerpo técnico podría sufrir modificaciones importantes.
Walter Samuel, uno de los hombres de mayor confianza de Scaloni, tendría decidido dejar su lugar como ayudante para comenzar su carrera como entrenador principal. Su intención sería buscar una oportunidad en Europa una vez que finalice su vínculo con la AFA.
Samuel lleva ocho años junto a Scaloni y tuvo un rol importante dentro del equipo de trabajo. En el último Mundial, además, tuvo protagonismo en el análisis y las variantes de las jugadas de pelota parada.
Su eventual salida no significa necesariamente que Scaloni no vaya a continuar, pero sí agrega otra dificultad a una etapa de reconstrucción. El entrenador tendría que armar un nuevo grupo de trabajo justamente cuando todavía no decidió si seguirá.
A eso se suma un tema económico que también genera malestar: existen deudas de la AFA con integrantes del cuerpo técnico y futbolistas, una situación que llama la atención en la intimidad de la Selección por los años de auge económico de la AFA.
Los amistosos, un viejo motivo de preocupación
El panorama complejo también se refleja en la agenda de la Selección. La baja calidad de los amistosos acordados por la AFA fue un tema de preocupación durante la preparación del último Mundial. Frente a la imposibilidad de jugar con los europeos, que tiene su calendario tomado por competencias continentales, las opciones se reducen para Argentina.
En marzo pasado, después de carse la Finalissima ante España en Qatar por la guerra en Medio Oriente, la Selección se quedó sin rivales en la última fecha FIFA antes de la Copa del Mundo. Así, debieron organizarse de urgencia dos partidos ante rivales menores (Mauritania y Zambia) en el país para mantener el ritmo de competencia.
La situación vuelve a repetirse para la próxima ventana de finales de septiembre y principios de octubre. La AFA había anticipado que anunciaría los partidos el lunes pasado y luego lo pospuso para el miércoles, pero ayer tampoco se informaron.
La demora tiene además una explicación reglamentaria: la AFA espera una definición de FIFA para saber si los partidos que tiene en carpeta serán reconocidos como amistosos Clase A, algo importante para que algunos futbolistas puedan cumplir las sanciones recibidas tras los incidentes de la final.
Entre los rivales que aparecen en carpeta están Burkina Faso y Benín, aunque todavía no fueron oficializados. La idea es que la Selección dispute dos partidos como local, uno en el Monumental y otro en el Mario Alberto Kempes, y que Messi sea invitado para recibir un homenaje del público.
El problema es que, más allá de los nombres que se manejan, la planificación deportiva también genera dudas. Scaloni quiere que la Selección vuelva a enfrentarse con rivales de mayor jerarquía y considera que los próximos partidos deben servir para comenzar a construir el nuevo equipo.
El calendario empieza a apurar una decisión
La primera ventana de amistosos posterior al Mundial será entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, con la posibilidad de disputar tres encuentros. Después llegará la última fecha FIFA del año, entre el 9 y el 17 de noviembre, en la que podrían jugarse otros dos partidos.
Por eso, la definición sobre Scaloni empieza a convertirse en una cuestión central para la AFA. No solo se trata de saber quién será el entrenador: también hay que definir qué jugadores continuarán, cómo quedará conformado el cuerpo técnico y cuál será el plan para una Selección que ya comenzó oficialmente la era posterior a Messi.
Scaloni llegó al equipo nacional en 2018, después de la salida de Jorge Sampaoli. Desde entonces dirigió 104 partidos, con 76 victorias, 18 empates y 10 derrotas, y conquistó cuatro títulos. Ahora, después de ocho años y en el momento de mayor cambio del ciclo, debe tomar una de las decisiones más importantes de su carrera.