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Tiene más de 2600 años, está en la Patagonia y es argentino: cuál es el segundo árbol más viejo del mundo
El ejemplar se encuentra en el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, y es el árbol más antiguo de la Argentina.
La Argentina está llena de rincones que guardan secretos clave para entender la historia natural del país. Entre ellos, hay uno que desafía al paso del tiempo y se impone como un verdadero símbolo de longevidad. Se trata del Alerce Abuelo, un ejemplar de la especie Fitzroya cupressoides, considerado el segundo árbol más viejo del mundo.
Ubicado en plena Patagonia, dentro del Parque Nacional Los Alerces, este árbol tiene 2630 años y ostenta el récord de ser el más antiguo del país. Alcanza más de 50 metros de altura y posee un tronco de casi 3 metros de diámetro, dimensiones que reflejan siglos de crecimiento lento y constante.
El Alerce Abuelo se desarrolló en un entorno hostil, marcado por temperaturas frías, lluvias frecuentes y suelos pobres en nutrientes. Lejos de perjudicarlo, estas condiciones fueron clave para su conservación.
Los alerces patagónicos crecen apenas un milímetro por año, una lentitud que les permitió resistir incendios, erupciones volcánicas y cambios climáticos a lo largo de más de dos milenios. Esa resistencia lo convirtió en un testigo vivo de la historia natural del planeta.
Dónde está el árbol más viejo de la Argentina
El Alerce Abuelo se encuentra en el Parque Nacional Los Alerces, un área protegida de más de 260.000 hectáreas cercana a la ciudad de Esquel, en la provincia de Chubut. El parque, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO, alberga algunos de los bosques mejor conservados de Sudamérica.
Llegar hasta este ejemplar no es fácil: el recorrido combina senderos y navegación, y su difícil acceso cumple un rol fundamental en la preservación del entorno. Ese aislamiento fue clave para que el árbol se mantuviera intacto con el paso de los siglos.
Cómo se determinó la edad del Alerce Abuelo
La antigüedad del árbol fue calculada por científicos mediante la dendrocronología, una técnica que analiza los anillos de crecimiento del tronco. Cada anillo representa un año de vida, lo que permitió estimar que el Alerce Abuelo existe desde hace más de 2600 años.
Para los pueblos originarios, este árbol era conocido como lahuan, un nombre que refleja su carácter ancestral y sagrado. Hoy, el Alerce Abuelo es mucho más que un monumento natural: es un símbolo de conservación y un recordatorio de la importancia de proteger los ecosistemas más antiguos del mundo.