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Santa Rosa: la nafta súper ya ronda los $1.700 y el gasoil supera los $2.100
El aumento sostenido de los combustibles volvió a encender alarmas en distintos sectores de la economía. En Santa Rosa, la nafta súper alcanzó los $1.700 por litro, mientras que el gasoil grado 2 ya supera los $2.100, en una escalada que impacta de lleno en el transporte y la producción.
Desde la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas advirtieron que el incremento del gasoil —que ya acumula entre un 20% y un 25% en lo que va de 2026— podría convertirse en el más alto de los últimos dos años. El escenario, señalaron, pone en riesgo la continuidad operativa del sector.
“El combustible representa aproximadamente un tercio de nuestros costos”, explicó el presidente de la entidad, Cristian Sanz, quien alertó sobre la posibilidad de un quiebre en la cadena de suministro si no se actualizan las tarifas de transporte.
Actualmente, el litro de gasoil común (grado 2) oscila entre los $2.114 y los $2.199 según la petrolera, mientras que las versiones premium ya se ubican entre los $2.280 y los $2.436. En términos prácticos, llenar el tanque de una camioneta mediana (unos 80 litros) puede costar más de $180.000.
En el caso de las naftas, la súper ronda los $1.700 y la premium los $2.000, lo que implica que cargar un tanque de 50 litros cuesta entre $85.000 y $100.000.
El alza de precios se da en un contexto de mayor demanda, especialmente por la cosecha agrícola, y también por factores internacionales como el conflicto en Medio Oriente, que presiona sobre los valores del petróleo.
Desde el sector del transporte advirtieron que, sin una recomposición urgente de tarifas, muchas empresas podrían dejar de operar. Además, remarcaron que el transporte de cargas moviliza más del 90% de la economía nacional y genera cerca del 4% del empleo, por lo que cualquier interrupción tendría un fuerte impacto económico y social.
Finalmente, alertaron sobre el riesgo de desabastecimiento si la situación no se corrige, en un escenario donde los costos siguen en alza y los márgenes de rentabilidad continúan reduciéndose.