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Miles de brasileños salieron a las calles para celebrar la reelección de Lula
Miles de brasileños salieron a las calles de São Paulo, Río de Janeiro, Brasilia y Salvador este domingo para celebrar la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, quien derrotó a Flávio Bolsonaro en el balotaje presidencial y consiguió un histórico cuarto mandato. Entre abrazos, lágrimas, banderas y fuegos artificiales, los simpatizantes del mandatario festejaron una victoria que definieron como un triunfo de la democracia.
La mayor concentración tuvo lugar en la avenida Paulista de São Paulo, donde una multitud recibió al presidente con gritos de “¡Vamos, Lula!” y cánticos de “Democracia, democracia”.
Lula, de 80 años, recorrió parte de la avenida asomado por el techo solar de un auto, con un megáfono en la mano y la voz más ronca de lo habitual. Después, subió a un escenario para dirigirse a sus seguidores.
“Tenía que decirles que los amo (…) mañana la lucha continúa”, expresó el mandatario ante la multitud.
El candidato progresista se impuso al senador Flávio Bolsonaro por una diferencia de más de cuatro millones de votos, después de haber terminado segundo en la primera vuelta electoral del 4 de octubre.
Lágrimas, abrazos y un grito que se repitió en Brasil: “La democracia ha vencido”
La celebración estuvo marcada por una mezcla de alegría y alivio entre los votantes que temían un triunfo del hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Anna Zanatta, de 43 años, rompió en llanto mientras participaba de los festejos en São Paulo. “La victoria de Lula representa muchas cosas para nosotros, la libertad, nuestra democracia, nuestra historia”, contó a la agencia AFP.
La mujer recordó que nació durante la dictadura militar brasileña, que gobernó entre 1964 y 1985, y aseguró que había prometido a su nieta que el país no volvería a atravesar una etapa similar.
Entre los manifestantes también estaba Paulo, de 56 años, que llegó a la avenida Paulista con sus dos hijos, de siete y tres años, y un ejemplar de la Constitución brasileña bajo el brazo. “Lula representa la defensa de la Constitución y la garantía de que se va a respetar”, afirmó a EFE.
Júlia, una abogada de 30 años, expresó una preocupación similar: “Tenemos que dejar atrás un fantasma todavía muy reciente en nuestra historia: la dictadura”.
La emoción también estuvo acompañada por reivindicaciones sociales. Mateus Freitas, un actor de 33 años, agitaba una bengala roja mientras coreaba “¡Sin amnistía!”, una consigna contra un eventual perdón al expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. “Es la victoria de las minorías, del pueblo, del trabajador brasileño”, sostuvo.
Por su parte, Letícia, de 44 años, reivindicó la soberanía brasileña frente a las presiones internacionales. “No vamos a entregar nuestro país a los estadounidenses. No le lamemos las botas a nadie”, expresó antes de resumir su sentimiento con una frase: “La democracia ha vencido”.
Lula agradeció a sus seguidores y prometió continuar la lucha tras su histórica remontada
El triunfo de Lula tuvo un componente político inédito: se convirtió en el primer candidato de la historia democrática brasileña que logró ganar un balotaje después de haber terminado segundo en la primera vuelta.
Flávio Bolsonaro había obtenido la mayor cantidad de votos el 4 de octubre y llegaba a la segunda vuelta con una leve ventaja en las encuestas.
Sin embargo, Lula revirtió el resultado y consiguió un cuarto mandato presidencial, algo que ningún otro dirigente había logrado en la historia de Brasil.
Durante los festejos, el mandatario reconoció el papel de sus seguidores más jóvenes en la campaña. “Le debo esta victoria a la juventud rebelde que se levantó para defender la democracia”, aseguró frente a la multitud.
En su discurso también reivindicó la autonomía de Brasil en la política internacional con una declaración: “No somos el patio trasero de nadie”.
El resultado representa un revés para el bolsonarismo. Flávio Bolsonaro no reconoció la derrota, mientras que su padre, Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años por intento de golpe de Estado. Durante la campaña, el senador había prometido indultarlo si llegaba a la presidencia.
Pese al clima de celebración, Lula enfrentará un escenario complejo en su nuevo mandato, con un Congreso de mayoría conservadora y el desafío de construir acuerdos para avanzar con su programa de gobierno.
En las calles de São Paulo, sin embargo, las preocupaciones políticas quedaron momentáneamente relegadas por la celebración.
Entre bocinazos, música, fuegos artificiales y banderas, miles de personas festejaron la victoria del mandatario brasileño, que cerró su encuentro con los seguidores con una promesa: “Mañana la lucha continúa”.