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El Louvre anunció una reforma estructural para reforzar la seguridad tras el robo de joyas por US$100 millones
Las medidas están destinadas a la reapertura de la Galería de Apolo, prevista para julio. Rejas en las ventanas, más cámaras y comisarías móviles, entre los anuncios más destacados.
El Museo del Louvre anunció un plan de reformas de seguridad y una profunda renovación estructural tras el robo de joyas valuadas en US$100 millones, ocurrido en octubre de 2025 en la Galería de Apolo.
Las medidas, anunciadas por el nuevo director Christophe Leribault, incluyen la colocación inmediata de rejas en las ventanas, la instalación de 100 cámaras de seguridad adicionales antes de fin de año y la reapertura de la sala afectada en julio, con un rediseño que la equiparará a la Galería de los Espejos de Versalles.
El hecho ocurrió el 19 de octubre de 2025 en plena Galería de Apolo, uno de los espacios más emblemáticos del museo. Los ladrones se apoderaron de piezas de incalculable valor histórico, entre ellas la corona de diamantes y esmeraldas de la emperatriz Eugenia, que resultó gravemente dañada al ser arrojada y aplastada durante la huida.
De sus más de 1300 piedras preciosas, solo 10 se perdieron. Cinco personas fueron acusadas por el delito, aunque el paradero final de las joyas sustraídas sigue sin conocerse. El golpe, que afectó la imagen del museo más visitado del mundo, puso en evidencia falencias históricas en el sistema de protección del Louvre.
Según Leribault, en declaraciones al diario Le Monde, “el costo no puede reducirse más. Podemos ajustar ciertos aspectos o reducir algo, pero el ahorro global será marginal”.
Entre las medidas inmediatas figuran la creación de comisarías móviles durante los períodos de mayor afluencia y la designación de un nuevo coordinador de seguridad. Además, las vitrinas con minerales de la monarquía serán trasladadas al ala Richelieu para dar mayor protagonismo a los murales románticos dedicados a Apolo.
El anuncio se enmarca en el plan “Louvre Nouvelle Renaissance”, presentado por el presidente Emmanuel Macron en enero de 2025, que contempla una inversión total de 1000 millones de euros. El proyecto incluye la reparación de techos y sistemas de climatización, la creación de una sala exclusiva para la Mona Lisa, un nuevo acceso junto al Sena para descongestionar la famosa pirámide de cristal de I.M. Pei y la renovación de escaleras mecánicas y áreas administrativas.
Parte del financiamiento provendrá de un aumento en el precio de las entradas para visitantes extracomunitarios y de donaciones privadas, una decisión que generó resistencia en algunos sectores políticos franceses.
El robo también aceleró cambios en la conducción del museo. La anterior directora, Laurence des Cars, presentó su renuncia en febrero de 2026 ante la fuerte presión pública y política. Previamente, el Louvre había enfrentado huelgas en junio de 2024, diciembre y enero por la saturación de público y el deterioro de las condiciones laborales del personal, lo que obligó a cierres parciales.
Leribault inició reuniones con representantes sindicales para mejorar tanto la experiencia de los visitantes como las condiciones de los trabajadores, reacondicionando espacios de descanso y revisando las cargas laborales.
Además, propuso reducir del 20% al 12% la porción de la recaudación de entradas destinada a la adquisición de nuevas obras, para redirigir fondos hacia la restauración y el mantenimiento.