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El pueblo jujeño que pasó de estar aislado a ser reconocido como uno de los mejores destinos del mundo

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ncerrado entre cerros y atravesado por tradiciones ancestrales, Caspalá es un pequeño pueblo de la Quebrada de Humahuaca que fue reconocido por la ONU como uno de los mejores destinos turísticos del planeta.

Hasta el año 2008, llegar a Caspalá era toda una aventura. Solo se podía acceder a pie, guiado por un lugareño, o bien a lomo de caballos y mulas, atravesando senderos inhóspitos. Recién con la apertura de la Ruta Provincial 73, el pueblo dejó de estar completamente incomunicado.

Hoy, con apenas 300 habitantes y un estilo de vida rural y comunitario, Caspalá sigue conservando su esencia. Desde San Salvador de Jujuy, el viaje en auto dura unas tres horas: se toma la Ruta Nacional 9 hasta Humahuaca, y desde allí la serpenteante Ruta Provincial 73, que bordea precipicios y atraviesa paisajes de altura únicos.

La artesanía de sus ponchos refleja la riqueza cultural y la herencia ancestral del norte argentino (Foto: gentileza Argentina Gobierno)

Tras recorrer más de 100 kilómetros de curvas desde Humahuaca, aparecen las callecitas empedradas, los techos de paja, los ponchos coloridos y los rebozos bordados que visten a sus habitantes. Caspalá es un pueblo pequeño en tamaño, pero enorme en diversidad cultural.

En 2021, la Organización Mundial del Turismo (OMT) lo distinguió como uno de los “mejores destinos turísticos del mundo”, reconocimiento que valoró su patrimonio cultural y la preservación de sus tradiciones.

Atravesado por el río Caspalá y rodeado de cerros fértiles a pesar del clima árido, la localidad transmite la sensación de estar abrazada por montañas. Sus paisajes y su ritmo cotidiano invitan a detenerse y vivir la experiencia con calma.

Caspalá se ubica en del departamento de Valle Grande, entre cerros de más de 3000 msnm (Foto: gentileza Turismo Gobierno de Jujuy)

Qué hacer en Caspalá

  • Recorrer sus calles y sitios arqueológicos: el Antiguito y Pueblo Viejo son dos imperdibles: construcciones de barro y piedra que parecen congeladas en el tiempo. También destaca la Iglesia Santa Rosa de Lima, levantada con materiales locales y que refleja la fe y la identidad del pueblo.
  • Senderismo y naturaleza: el entorno ofrece circuitos de trekking con vistas panorámicas únicas. Desde Caspalá se puede acceder a tramos del Camino del Inca y a la impactante Serranía del Hornocal.
  • Artesanía y gastronomía: los talleres textiles permiten ver de cerca el trabajo artesanal de sus habitantes, herencia de generaciones. Los pequeños hospedajes familiares ofrecen platos típicos de la puna, y las festividades locales invitan a compartir de manera auténtica las costumbres andinas.

Cuándo viajar a Caspalá

La mejor época para visitar es entre abril y diciembre, ya que en los meses de verano (enero a marzo) las lluvias frecuentes pueden dificultar o incluso impedir el acceso al pueblo.

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