Espectáculos
El llanto de Cinthia Fernández al aire y la reacción de Moria Casán: “Si querés llorar, llorá”
En una charla a corazón abierto, la panelista analizó el peso de la fama, la violencia en redes y el rol de la maternidad bajo el escrutinio público
En la mañana posterior a un intenso cruce televisivo, Cinthia Fernández volvió a ser el centro de atención, no solo por su enfrentamiento con la abogada Elba Marcovecchio en el programa de Moria Casán, sino también por la oleada de cuestionamientos que recibió en redes sociales. La panelista, visiblemente afectada, enfrentó en vivo el “hate” acumulado y realizó una de las autocríticas más profundas de su carrera, al exponer con crudeza la tensión entre su vida personal, su trayectoria y los códigos de la industria del espectáculo.
Al comenzar el ciclo, Cinthia no esquivó ninguna pregunta. Reconoció de manera directa los errores cometidos a lo largo de su carrera y la dificultad de sobrellevar la exposición pública. Frente a la pregunta de Moria sobre si le avergonzó una antigua publicidad en ropa interior, Fernández fue contundente: “Por supuesto, porque hay estupideces que uno hace por edad, hay estupideces que uno hace por necesidad. No son justificativos, hay que hacerse cargo de los papelones que uno hizo”. La panelista subrayó que parte de su pasado le genera vergüenza y que su intención es evolucionar, pero remarcó la dificultad de ese proceso en un entorno tan expuesto y hostil.
En su reflexión, admitió que cometió muchos papelones, pero también defendió los momentos en los que pudo mostrar talento. “Yo ya hice todos los papelones que pude hacer. También mostré talento en algún punto de mi carrera”. Sin embargo, recalcó que la televisión, lejos de ser solo un trampolín, muchas veces funciona como un espacio donde sus protagonistas resultan utilizados más de lo que ellos mismos pueden sacar provecho. “Yo utilicé la televisión, no me dio un carajo y me utilizaron más a mí. A la tele le sirvió mucho más”.
La también bailarina dejó en claro que su permanencia en el medio responde a la necesidad económica y a la falta de alternativas laborales en el presente: “Esto es un zoológico, y la hipocresía de la tele es la más grande que hay. A mí porque me da de comer y porque hoy por hoy no tengo otra, pero cuando tenga otra herramienta, seguramente utilice a la televisión”. La panelista mostró cansancio ante el señalamiento constante de sus errores: “Ya estoy hinchada las bolas un poco. ¿Cuál es el problema de querer instruirse y querer mejorar?”.Elba Marcovecchio y Cinthia Fernández protagonizaron un fuerte cruce en el programa de Moria Casán
El conflicto con Elba Marcovecchio y su repercusión en redes sociales evidenciaron el peso que tiene el escrutinio digital en la vida de las figuras televisivas. Fernández confesó sentirse afectada por la violencia y la burla constante, incluso al punto de quebrarse en pantalla. “Es muy injusto, loco. Es muy injusto, porque te preparás y ‘se cree abogada’. Trabajé y mostré el cu…, ese papelón es toda mi vida, lo cual me tengo que hacer cargo, pero ¿tengo que pagar toda la vida por eso?”.
En este contexto, Moria Casán intervino para señalar la magnitud de la exposición en televisión: “Uno está muy expuesto. Imagínate que acá estás con esa cámara, que siempre digo una cámara que para todo el mundo es un freno para nosotros es avanzar. Entonces, si no tenés cintura para avanzar y hacer esto, chocás todo el tiempo. Hay mucha exposición, y te está juzgando todo el mundo.”
El panelista Fede Seeber aportó su visión sobre la dureza del medio y la era digital: “Parece inevitable, me parece lo que le pasa a Cinthia. Es un medio tremendo y la red y todo lo demás. A mí me parece que ahí solamente es un trabajo personal y muchas veces la memoria, que es un ejemplo para todos, curtir la piel y todo lo que viene, que es estar segura vos en tu lugar y ya está, y el resto, qué sé yo”.
La maternidad y las demandas diarias se presentan como un desafío adicional para Cinthia. La panelista describió la exigencia de su rutina: “Yo tengo 38 años. Me levanto a las cinco de la mañana, laburo como nadie, laburo en redes, laburo acá. Tengo programas, vivo en la loma del traste”. Reconoció el cansancio y la dificultad de compatibilizar su vida familiar con las demandas del medio: “A mí también me cuesta parar y no es fácil estudiar con tres pibas y la dinámica que tengo a los 38 años”.
El médico del panel, Dr. Capuya, sumó una reflexión sobre las mujeres que, como Fernández, trabajan lejos de su hogar: “Uno hace un destete todas las mañanas cuando vive lejos de la casa y uno piensa que si tuviera que volver por algo que suceda, la demora puede ser de dos o tres horas. Lo que le pasa a ella con tres hijas, que siempre pasan cosas, que las llaman del colegio, que tienen problemas las hijas, imagino que debe ser para una mujer que trabaja y que banca un hogar, muy difícil. Es dificilísimo. Muy difícil. Y eso angustia mucho.”
El debate sobre la estigmatización y la hipocresía de la industria mediática atravesó gran parte de la charla. Fernández denunció el doble estándar con el que se juzgan los errores y la vida personal de las mujeres en el medio: “¿Viste la estigmatización que tengo que vivir todo el tiempo? ¿Acá todos mean agua bendita?, disculpame”.
Su percepción es que la industria premia y castiga con la misma facilidad, y que la exposición pública puede volverse una condena de por vida para quienes, como ella, intentan dejar atrás el pasado.
En el plano personal, destacó la importancia de la contención emocional de su pareja, Roberto Castillo. “Es mi pareja, me protege, me contiene, me defiende, me dice ‘Estás haciendo las cosas bien’, y en el momento que considera que no estoy haciendo las cosas bien, o sea, para él es horrible”.
Para el final de la charla, quien tomó elmicrófono fue María Fernanda Callejón: “Mirá, Cinthia, yo te digo la verdad, no sabés cómo te entiendo. No sabés, si hay alguien que te entiende acá soy yo. Yo también he sido vapuleada muchos años, pero cuando uno evoluciona y no encaja en los parámetros o en los cánones del otro, entonces que los otros se dediquen a hacer el editorial que quieren, porque nadie puede decidir el editorial que quieren hacer del otro lado, vos hacés el tuyo, vos hacé el tuyo y te voy a decir algo, yo pasé por muchas cosas, pero hoy no voy a decir quién, pero un gran periodista me dijo hace poquito: ‘Disfrutá lo que te está pasando’”