Argentina
La Anónima: la morosidad le provocó pérdidas por más de $41 mil millones
El aumento de la morosidad de las familias comenzó a impactar con fuerza en las empresas que ofrecen financiamiento para sostener el consumo. En el caso de La Anónima, el negocio financiero registró una pérdida de $41.151 millones durante el último ejercicio, principalmente como consecuencia del fuerte incremento de los créditos incobrables de Tarjetas del Mar, la sociedad que administra la tarjeta propia de la cadena de supermercados.
Los resultados reflejan un deterioro que también aparece en los indicadores generales del sistema financiero. En junio, la morosidad de las familias alcanzó el 12,8%, el nivel más elevado de la serie publicada por el Banco Central desde 2010. La tendencia comenzó en noviembre de 2024 y desde entonces se mantuvo en ascenso, con las tarjetas de crédito entre los instrumentos más afectados.
En Tarjetas del Mar, los cargos por deudores incobrables pasaron de $13.297 millones a $48.675 millones en términos comparables. El incremento real fue del 266%, un salto que terminó absorbiendo los resultados positivos obtenidos por el negocio financiero.
Durante el ejercicio, la compañía obtuvo ingresos netos por $26.197 millones, frente a los $18.931 millones del período anterior. Sin embargo, esa mejora quedó superada por el crecimiento de los créditos de difícil cobro y por los $14.258 millones destinados a gastos comerciales y administrativos.
Como consecuencia, el negocio financiero cerró los doce meses terminados el 30 de junio con una pérdida de $41.151 millones, casi cuatro veces mayor que la registrada durante el ejercicio previo. El balance fue aprobado el 7 de septiembre.
Cambios en el otorgamiento de crédito
El deterioro de la cartera llevó a La Anónima a modificar sus criterios para otorgar tarjetas y créditos. La empresa también avanzó con mecanismos de refinanciación para parte de los clientes que presentan atrasos.
Según informó la compañía, las medidas comenzaron a mostrar una mejora en las previsiones más recientes, aunque el balance anual todavía refleja el fuerte aumento del riesgo de cobro registrado durante el período.
El impacto adquiere especial relevancia por las características del negocio. La tarjeta de La Anónima está vinculada directamente con el consumo cotidiano de los hogares y con una cadena de supermercados que tiene presencia en distintas provincias. Por ese motivo, el incremento de los incobrables constituye también una señal sobre las dificultades que atraviesan algunos consumidores para mantener al día sus compromisos financieros.
Casi seis millones de personas con atrasos
El fenómeno no se limita a la cadena de supermercados. Los últimos datos disponibles muestran que cerca de seis millones de personas tenían algún tipo de atraso en sus obligaciones, mientras que la irregularidad de los hogares llegó al 12,8%, por encima de los niveles registrados en el financiamiento destinado a empresas.
Las tarjetas de crédito ocupan un lugar central en esta dinámica porque son utilizadas habitualmente para financiar gastos cotidianos. De esta manera, el aumento de los atrasos no necesariamente responde a compras extraordinarias, sino también a las dificultades para afrontar consumos habituales.
El caso de La Anónima refleja en sus balances el costo que el aumento de la morosidad comienza a generar para las empresas que financiaron parte de ese consumo. El salto de $13.297 millones a $48.675 millones en créditos incobrables muestra la magnitud que alcanzó el deterioro de la cartera durante el último ejercicio.
La evolución de los próximos meses estará vinculada, entre otros factores, con el resultado de las nuevas políticas de otorgamiento de crédito y las refinanciaciones implementadas por la compañía. La Anónima señaló que las condiciones más recientes muestran una mejora en el comportamiento de la cartera, aunque el fuerte incremento registrado durante el último año todavía tiene un impacto significativo sobre sus resultados.